documentos de pensamiento radical

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lunes, 16 de octubre de 2017

LA IZQUIERDA AL FONDO A LA DERECHA



Quién quiere ser humano

cuando se puede ser consumidor.


Antonio Orihuela. Pelar cebolla. Ed. Amargord. 2017

domingo, 15 de octubre de 2017

I HAVE A NIGHTMARE




Uno mandaba,
nadie pensaba,
todos decían sí,
todos eran brutales,
todos eran creyentes,
todos eran estúpidos,
todos eran cómplices,
todos eran codiciosos,
todos caminaban en fila,
todos eran espectadores,
todos eran depredadores,
todos huían de la realidad,
todos tenían trabajos basura,
todos hacían turismo basura,
todos comían comida basura,
todos leían libros de autoayuda,
todos se declaraban irresponsables,
todos buscaban la máxima rentabilidad,
todos estaban localizados, conectados, disponibles,
todos eran ciudadanos ejemplares,
todos eran consumidores verdes,
todos eran virtuosos ecologistas,
todos querían aplastar cabezas,
todos se suicidaban en masa.


Antonio Orihuela. Pelar cebolla. Ed. Amargord, 2017

viernes, 13 de octubre de 2017

EL SERMÓN DE BILDERBERG



Bienaventurados los mansos televidentes,
los desdentados sentados a la mesa de la precariedad,
los que con la papeleta en la mano nunca dudan
y votan a quien el televisor les ha dicho que hay que votar.

Bienaventurados los que callan en la calle,
los que no hacen preguntas,
los que viven en un anuncio de publicidad.

Bienaventurados los que distinguen un terrorista de un economista,
los que nunca vieron una pelota de goma,
los que con los guantes puestos hablan de paz.

Bienaventurados los que conducen a doscientos,
los que arrasan la Tierra y previenen el cambio climático
construyendo campos de golf, para que esté todo más verde,
que la muerte nos coja en bañador.

Bienaventurados los reyes, los comisionistas,
políticos y banqueros terroristas,
los que miran en su asiento desde un piso 33,
los sedientos de tu bolsa y su 4%,
los que viven en el IBEX sin dolor y a todo tren.

Bienaventurados los bien cebados con chalets regalados,
los alcaldes engordados por mi amigo constructor,
los políticos adosados al mito de que ahora
al patrono explotador se le llama emprendedor.

Bienaventurados los que ríen en las revistas a color,
los que no tienen corazón, los todólogos tertulianos,
mercenarios y sicarios al servicio del mercado,
te convierten en tarado y te dicen, de rodillas,
yo cocino tu tortilla, te has quedado sin alternativas,
pues ya sabemos que con la izquierda todo nos irá peor.

Bienaventurados los presos de la fábrica de montaje,
la cadena perpetua, el salario fordista revisable,
los amordazados sin ley mordaza,
los demócratas, los patriotas, los tristes pelotas del santo capital.

Bienaventurado mi Iphon que me protegerá
de las grasas saturadas, de las patas de gallo,
de Kropotkin, de Kierkegaard, de Juvenal,
qué digo, de la próxima reforma laboral.

Bienaventurada la prima de riesgo, las centrales nucleares,
los episodios de fuga silenciados a raudales,
el rocío, las faldas de lunares,
el polvo, el camino peregrino
por la raya de farlopa, viva Europa,
que a Sevilla la corrupción la galopa
del político al rociero pasando por el pelota.

Bienaventuradas las mordidas, las corbatas bendecidas,
las mulatas, las chaquetas,
los equipos, sus camisetas, con letreros vanguardistas
promocionados por Estados terroristas,
porque aquí lo que sobra son pacifistas extremistas,
leyes y agujeros para que se den los baños
los ríos de los dineros
y en paraíso fiscal tome el sol el futbolero
y al trullo, por capullo, el titiritero.

Bienaventurada la mujer en la orgía capitalista,
las violaciones masivas, por activa y por pasiva,
la guerra que no entienden
los que viven pensando en diciembre,
pero participan
por la paga y por el humo,

yo de aquí ahora me esfumo, saturado, empalagado,
el consumo nos consume, nos encoje, nos destruye,
nos embarca en una sucia vida suicida,
triste, opaca, yo te digo, ven, escapa, huye.

Alegraos, regocijaos, saltad de gozo, están con vosotros
el Imperio del mercado y el fascismo de baja intensidad,
y de este modo os seguiremos adormeciendo, susurrando,
hasta el día del juicio final.

Antonio Orihuela. Pelar cebolla. Este. Amargord. 2017

miércoles, 11 de octubre de 2017

VIRUTAS -fragmentos-





Hay restaurantes en Galicia de cuyos techos cuelgan cabezas de animales.
Lástima que no sea una advertencia.


mm


Te cierran la puerta con candado y sólo sueñas con salir, abriendo boquetes, por donde sea. Pero de golpe las paredes se abaten como en un cubo de dibujos animados, y en medio de ese prado sin horizontes ya no sabes hacia dónde ir, pues todo es transitable y nada es camino.


mm


Arrancas tus raíces,
las volteas al cielo:
brota una flor.


mm


En Galicia no hay pirámide de poder,
hay trapecio.
En el altiplano las hienas se observan.


mm


Estoy tumbado en el parque de Bonaval. Llega un grupo de turistas.
Casi siempre, sin saberlo, somos paisaje.


mm


Recorta una página de tus electroencefalogramas,
duplícala en un lienzo a brochazos
y llámale infancia.


mm


Hay una verdad del instante, un chasquido, y hay una verdad mansa de más largo recorrido.


mm


La seducción es el principal mecanismo de producción de realidad.
Su materia prima es el misterio.


mm


El terreno que separa al culto del ignorante está sembrado de negaciones.
El terreno que separa al sabio del especialista está plagado de cuerpos.


mm


Detrás de cada idea
hay una sombra
que es su forma más auténtica.


mm


CHOIVA AMARELA
Mexan por nós
e estase quentiño.


mm


Arriba los trabajadores
(en el andamio).


mm


Los ancianos son el futuro.


mm


El ocho es el infinito en erección.


mm


Hai outra vida: perfecto para a suxeición feudal.
Non hai outra vida: perfecto para a circulación capitalista.
Un é estático: resiste, aguanta.
O outro é dinámico: móvete, queima as naves.


mm


O realismo está dentro da realidade
pero a realidade é pouco realista.


mm


Yo sólo me identifico con la policía.


mm


Aprender a quererse: saber decir no.
Aprender a querer: saber decir sí.


mm


O grande e elevado ten una presenza desmedida no noso imaxinario. As cousas non só pasan polo capitalismo, o determinismo cultural ou a evolución xenética. Na vida diaria predominan azares concretos, hábitos e dúbidas, intereses, sorpresas. Como son moitos e pequenos, non hai quen se atreva a lles meter o dente.


mm


La satisfacción es dañina para el sistema. Lo realmente útil es el motor del desconsuelo. La economía es el arte de crear reservas de avidez.





Marcos Lorenzo. Virutas.
Obra gráfica: Matilde Granado Belvis

martes, 10 de octubre de 2017

GENTE COMIENDO




Gente comiendo
encima de los televisores


la revolución se acerca




Antonio Orihuela. Pelar cebolla. Ed. Amargord, 2017
Fotografía de Juan Sánchez Amorós 

lunes, 9 de octubre de 2017

FÚTBOL ES FÚTBOL



El fútbol es un deporte
jugado por infinidad de jugadores
en las barras de los bares
o el sofá de un salón.

Se juega a voces y cubatas,
agitando mucho brazos y manos,
y hasta propinando de vez en cuando un puntapié.

Los principales movimientos del fútbol son el regate,
que se hace cuando un gorrón quiere que lo invites,
el pase o asistencia, cuando invitas, y el tiro directo
cuando te metes entero por el buche el botellín de cuarto.

El control del cubata es fundamental en el fútbol,
de ahí que predominen las combinaciones en corto,
de forma precisa y a tiempo,
aunque con la prolongación del partido
todos los futbolistas pierden precisión en los pases.

En el fútbol el contacto físico está limitado a cuando se marca un gol,
ocasión que puedes aprovechar para declararle con un beso
tu amor a tu compadre.

El fútbol se puede jugar cerca del televisor,
muy cerca del televisor o pegado al televisor,
y en su defecto también se puede jugar
oyéndolo por la radio o combinado ambos medios de comunicación,
como hacen los muy profesionales.

En el fútbol se despliega una gran actividad física
que puede hacernos poner entre uno y dos kilos de peso
si acompañamos las jugadas con panchitos, doritos
y todo tipo de frutos secos.

El objetivo del fútbol es no tener que pensar en nada
de lo que realmente te afecta en la vida
y llenar la cabeza con estupideces,
a esto se le llama
marcar un gol en la lucha de clases,
a más goles marcados, menos lucha de clases,
y más mansos y pacíficos todos los jugadores de fútbol del mundo,
el partido lo ganan siempre los ricos.




Antonio Orihuela. Pelar cebolla. Ed. Amargord, 2017

sábado, 7 de octubre de 2017

COMPLICIDAD


para Carlos Fernández Liria


No sé si una mariposa que mueva sus alas en Hong Kong
puede provocar una tempestad en New York,

pero sí sé que en el precio de la gasolina ya va descontado
el costo de las bombas que caen en Irak,

sé que si tecleas en un ordenador comprar o vender
en el mercado de derivados financieros
los precios del arroz pueden subir en el otro extremo del mundo,
generando una burbuja que matará de hambre
y llenará de sufrimiento muchas casas,

sé que el éxito de mis bonos de Endesa
se cimentaron en el apoyo a la dictadura de Pinochet,
el despido de trabajadores fijos, la prohibición de los sindicatos,
el aumento de la jornada laboral y la subcontratación temporal,

sé que cuando compro acciones de Repsol
una selva virgen de Ecuador es destruida
y sus habitantes masacrados y expulsados de sus tierras originarias,

sé que cuando recibo los beneficios de Iberdrola
sus cifras pueden estar amasadas con el frío
de todos aquellos a los que se les ha cortado la calefacción,

sé que en los bonos del Santander,
la tasa de retorno bien puede engrosarse
con sus inversiones en la industria armamentística
y el negocio mundial de la guerra,

sé que cuando estreno móvil de quinta generación
una oscura relación se establece entre su funcionamiento,
el tráfico de coltán en la república Centroafricana
y la guerra que allí se ha cobrado ya millones de muertos,

sé que cuando meto mis ahorros en un fondo de pensiones
esos dineros pueden ir lo mismo a facilitar un ERE en mi empresa
para deslocalizarla y aumentar sus beneficios
que a la construcción de una nueva obra faraónica
que arrasará un parque natural en cualquier lugar del mundo,

sé que cuando compro una hamburguesa en un Mac’Donalds
un trozo más de selva amazónica desaparece para siempre,
que cuando me viste Inditex cierro los ojos a la explotación infantil
en el lejano oriente,
que no llegará ni al céntimo lo que el trabajador malayo
reciba del precio de las Nike que me calzo.

Sé que vivimos desconectados de nuestras acciones.
Sé que no podemos seguir viviendo en un mundo así.


Antonio Orihuela. Salirse de la fila. Ed. Amargord, 2017