documentos de pensamiento radical

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lunes, 21 de mayo de 2018

LO LÓGICO Y LO RACIONAL O CUATRO PREGUNTAS A MANUEL SACRISTÁN DURANTE LA ÚLTIMA CACEROLADA CONTRA LA INSTALACIÓN DE INDUSTRIAS CONTAMINANTES EN LA CUENCA MEDIA DEL GUADIANA



para Daniel Rojo
y Jorge Riechmann
I

Por qué consigue Spencer Tucnik
que seiscientas personas se desnuden en un glaciar suizo
y es imposible reunirlas para pedir una vivienda digna,
el fin de las cárceles
o llevar pan y medicinas a donde no hay.

Por qué consigue el capital que en Huelva
sean los mismos trabajadores los que se unan a la patronal
para defender la producción de su propio cáncer
y sea imposible unirlos para pedir el fin de la explotación
o el cierre de todas las industrias contaminantes.

Por qué es capaz el mercado de concentrarnos
para el consumo y el despilfarro
y somos incapaces de agruparnos
para intervenir conscientemente en la vida social
y proyectarnos en una sociedad sin clases.

Por qué consigue la censura de la cultura oficial
reunirnos en torno a sus mitos y sus parodias
y somos incapaces de pensar la vida como autoconciencia
y sentido de la libertad personal.


II

Y a pesar de todo, de nuestro escaso número,
nos fue confiada la escudilla.

Mientras la hagamos sonar no todo estará perdido.

En ella, cada moneda multiplica por infinito
contra las omisiones de realidad, contra sus negaciones.

Por eso, no te avergüences, agita la escudilla.

Allí donde las palabras son ríos
que van a dar a la caja de caudales
que es nuestro morir,
sea nuestra tarea irrenunciable
agitar la escudilla.

No para pedir sino para regalar,
para cantar la lentitud,
el camino perdido
pero regado con infinitas e intangibles miguitas de pan,
con la cálida y eterna floración
de lo enigmáticamente imprevisible.

Sí, también a pesar de las porras de la policía,
sea nuestra tarea, en medio del miedo y del ruido,
el lugar de las búsquedas donde nos lo jugamos todo,
el sonido de la escudilla que transmite
la más visible de las enseñanzas.


Antonio Orihuela. Esperar Sentado.  2ª. Ed. Ed. Ruleta Rusa, 2017.


domingo, 20 de mayo de 2018

PODEMOS




El 15M está muerto
ahora hay que enterrar
aquello en lo que se está convirtiendo.


Antonio Orihuela. Salirse de la fila. Ed. Amargord, 2016

sábado, 19 de mayo de 2018

3 poemas de LOS HUESOS DE MI ABUELO de ESTHELA CALDERON





AMOR SIN RIMA
Ciertamente amor mío
vivo sola, estoy sola
como una hormiga alada
que súbitamente muere
sin que nadie lo presienta.
Estoy sola, como los muros
rotos por el tiempo,
como el recuerdo que bebe
a sorbos la amargura.


Mi soledad es idéntica
al candelabro nuevo
que nadie compra,
al olvido de tu olvido
a la ausencia tonta
de un beso largo.

Mi espera se parece
al rasguño de un hada
sobre el cielo infinito,
al perfume guardado
en una cama difusa,
a los ojos que busco
y nunca jamás encuentro,
al golpe certero en la dulzura íntima,
al susurro del alba
sobre una orquídea marchita.

Y en el aferrado incendio
de mis días descubro que soy apenas:
un pequeño detalle en tu existencia,
un crepúsculo que muere con la tarde,
una lluvia de bendiciones y muerte,
un jarrón cotizado en una sala vacía.

Soy la luz que penetra
en tu cuarto
saturado de cansancio.






HABLANDO CON MIS GUSANOS
Anoche hablé con los Gusanos
que se comerán mis ojos, mi lengua y mis orejas
un día de estos a lo mejor no tan lejano.
Por ahora mastican Amapolas y raíces de Guanábana,
matando el tiempo hasta la caída de mi cuerpo
acurrucado en su casa de Pino.
Ellos dicen que no me dolerá:
un leve cosquilleo en las uñas de mis pies
y alguno que otro escalofrío en las tripas
será el aviso de su minuciosa faena.
Me han prometido fundirme con la tierra,
deslizarme sobre los colores de las mariposas
y lloverme en rapadura dorada
sobre el techo del cuarto de mis libros.
Pasarán ardorosos sus bocas
hasta desprender la pulpa de mis manos,
huesos grises y blancos serán la fortuna
que dejaré entre las tablas.
En el cerebro derramado sobre el lienzo
de un poema perdurable
irán descifrando letra a letra
hasta llegar a los arboles, piedras y flores.
Me han dicho que regresaré
en la musical corteza de un ronco Espavel,
o en la encolochada siesta de los Chilamates.
El sueño con mis Gusanos
es lo más prudente que he podido escribir
sobre la vida.





LEYENDA URBANA
Dicen que no hace mucho tiempo
un país pequeño arrancó la frontera
y huyó de su bandera, de su moneda y de su himno.
Lo siguieron los Guardabarrancos y los Sacuanjoches,
los Gatos ruidosos que vivían en los techos,
los Perros sin dueños que merodeaban en los mercados
y los Caballos famélicos apaleados por sus dueños.
Metió en su maleta al río con sus Tortugas,
Mojarras y Caracoles que no querían quedarse.


Subió sobre su cabeza
un saco lleno de leales semillas y granos.
Se fue.


Cuando los habitantes se dieron cuenta del abandono
ya era demasiado tarde.
Nadie sabía nada de nada.


Entonces, metieron nuevamente
sus alargados cuellos de caucho
en los opulentos huecos de mierda y basura
que les pertenecían.



Esthela Calderón: León, Nicaragua 1970. Autora de varios poemarios, entre ellos: Soledad CIRA, 2002), Amor y conciencia (UNAN-León 2004), Amor y conciencia (UNAN-León, 2006), Soplo de corriente vital (400 Elefantes, 2008), La hoja (Centro de Arte Moderno de Madrid, 2010), Coyol quebrado (400 elefantes, 2012), La que hubiera sido (Indómita Editores, Puerto Rico, 2013) Las manos que matan (Promotora Cultural Leonesa, 2016) y Antología bilingüe Los huesos de mi abuelo (Amargord, 2018). Novela 8 caras de una moneda (Editorial UNAN-León 2006) con una segunda edición en el 2009. Sus poemas han aparecido en diferentes antologías entre ellas: El consumo de lo que somos: muestra de poesía ecológica hispánica contemporánea (Amargord, Madrid), Alforja (México), Hermanas de tinta (Nicaragua), Trilogía poética de las mujeres en Hispanoamérica (México), El Turno del Ofendido (El Salvador), Ayahuasca Reader (Estados Unidos), Ghost Fishing Eco-Justice Antology (Estados Unidos). En las revistas World Literature Today (Universidad de Oklahoma), Translation Review (Universidad de Texas), Literature and Arts of the Americas (Americas Society-Nueva York), en St. Petersburg Review y en ISLE de Oxford Journal (Inglaterra). Ha ofrecido recitales a través de Centroamérica y Panamá, así como, en Estados Unidos y España. Actualmente, es la directora de la Promotora Cultural Leonesa (Nicaragua), Instructora Adjunta en el Departamento de Lenguas Modernas y Literaturas de la St. Lawrence University de Nueva York y editora de la revista cultural en línea Aquí y Allá de dicho departamento.

viernes, 18 de mayo de 2018

3 poemas de EL ESPEJO DISCRETO de ANA PÉREZ CAÑAMARES




Aunque yo lo olvide todo
que mi palabra no olvide
pelear por su utilidad:

como cuando mi madre
poco antes de morir
agarró mi brazo
y me dijo al oído:
“de una casa sin alegría
hay que salir corriendo.”

No sé si recordaba que yo era su hija.
No sé si sabía su propio nombre.
Por eso sé que sus palabras
eran la palabra de Dios.

***

En la orilla del tiempo he acabado
como un náufrago. Pero, ay, la belleza
de los peñascos que fueron escollos
de las tribus que me miran incrédulas
de los reflejos que me hechizan aún.
Los tesoros que vomitan los barcos
cuya capitana creí ser un día.
La desnudez que me irá vistiendo
de eterna reina de nada y nadie.


 ***

A las siete menos cuarto
del día dos de febrero
la helada va mordiéndome un tobillo.
No ha amanecido por el horizonte.

Calle abajo una madre arrastra a su hijo
fruto verde arrancado de los sueños.
“Venga, cariño mío, se hace tarde.”
Tarde. Febrero. Siete menos cuarto.

Aún no hay suplemento salmón
ni las Bolsas han abierto.
Sus estadísticas no soportan la intemperie.
A estas horas duerme la Macroeconomía.

Yo la he visto escondida en la legaña
de ese niño de tres o cuatro años.
Al parecer llegaba tarde al encuentro
con algo parecido a una conciencia.


Ana Pérez Cañamares. El espejo discreto. 
Fotografía de Juan Sánchez Amorós

jueves, 17 de mayo de 2018

4 poemas de EL ANGEL DE LA TEMPESTAD de DÁMASO JAVIER



Día de la poesía, 2016


“la vida que destruyen manchados de inocencia”

Miguel Hernández



¿De qué sirven los “días de”?

Hoy,
21 de marzo de 2016,
“día de la poesía”,
“día contra
la discriminación
racial” y “por el síndrome
de Down”.
¡Día tres veces “de”!

Lo que llevamos
en nuestros cromosomas.
Todo lo que llevamos.
La poesía y el odio,
el desprecio y la consideración,
la solidaridad y el oprobio.
Un día “de” para cantar a la
flor del cerezo y al ave
que vuelve de sus
migraciones del Sur.

Regresan los pájaros
y dejamos ahogarse a los náufragos
en el mar. Escondemos
al extraño, le privamos
de trabajo, excluido,
aunque ya no lo llamemos
anormal.

Pero a cambio,
seguimos tildando de putos
negros, putos moros
o chamacos
a quien viene sólo
a buscarse la vida
como nuestros viejos
migrantes del campo
a la ciudad.
De ahí venimos todos.

Un día “de” para ahogar
nuestra miseria
humana y cantar
a algo más
que a las flores.

Es lo que hay,
ahora que sabemos
que nuestras instituciones
europeas no miran más
que por el ojo
de su culo.

Perdonen ustedes,
me disculpen,
pero la ira
es también una
palabra poética.

Y hay que decir
frases inconvenientes
en estos días “de”
para que no sirvan
sólo de autobombo
a sinvergüenzas.

Hoy,
21 de marzo de 2016,
“día de la poesía”,
“día contra
la discriminación
racial” y “por el síndrome
de Down”.
No podemos decir menos
que lo que escupe
nuestra lengua,
nuestra boca poética,
nuestra rabia,
nuestra ira.


                                                            Foro romano


Tantas victorias,
                              tanto emperador,
                   tantos cadáveres,
                                   arrastrados detrás
y debajo de
                      tus arcos, templos,
                                palacios, columnas,
debajo de tus piedras,
                                 hoy muertas, calladas,
                            sepultadas.


¿Qué pueden hablar
                              de muerte y destrucción?
¿Quién devastó Roma?


¡Vengan e imploren
                      por los muertos!

El Imperio
                  mató cristianos.
Una amenaza
                   que se extendió
                                     como carcoma
disolviendo su dominio.

El Imperio
                  mató cristianos,
                                            sí.

¿Y qué hizo?
        ¿No se bautizó,
                        creyendo
               que con ello
                                salvaba su poder?
Y así todo fue
                     convertido en nada.

Todo aniquilado,
                            borrado casi.

¿Pero fueron
                     los bárbaros?
¿En verdad fueron
                                los bárbaros?

No, no fueron los bárbaros.
        Su devastación
                            llegó
                              hasta donde pudo.

Pero la destrucción
                          de Roma.
su completa
                  destrucción,
llena de odio,
                        no fue de allí
                                           de donde vino.
Otro imperio
                      suplantó su lugar,
otro imperio,
                       de nuevos pontífices.


Programa económico



El modelo económico
del gran economista
liberal
era como su vida afectiva
en los últimos años
de carrera:
una novia formal
de derechas
y una amante de izquierdas.
Había externalizado el gasto
frente a la generación
de su padre.
Se ahorraba el coste
del prostíbulo.



La catástrofe


“Nada se puede contra el ángel”

Jorge Guillén, Clamor


¿Y qué habrá que quemar para poder volver?

¿Dónde quedará el camino que hay que desandar?

Deambulamos en la noche cerrada como ciegos
hacia un precipicio. Nuestra sensatez no es más
que la rutinaria reiteración de nuestros hábitos.

Creemos acertar con la cordura desquiciada
que marcha como una cuerda rota de reloj.

Persistimos como mulas tercas habituadas a una senda
o escapamos al modo de animales desbocados sin destino.
Carentes de conciencia del rumbo y el final.

Seguimos un mapa equivocado.

El amor es un deseo sediento que vuela como un pájaro.

Nuestro desenfreno es la rueda del ingenio
de una torpe fábrica de dinero dislocada
que no aprovecha sino a unos pocos.

Vendemos sentimientos y compramos
las horas perdidas al por menor.

Quisiéramos volver al tiempo de la infancia,
donde todo era sencillo, brutal pero sencillo.

Hemos perdido el significado de la vida
y el sentido de la muerte…
la noción de lo grande y el valor de lo pequeño.
Todo se rompió como un cántaro frágil.

Y estamos aquí, ciegos y sordos, en medio del desastre,
incapaces de ver al ángel que nos sigue y nos advierte
y observa con desesperación esta catástrofe,
esta vorágine que nos conduce hacia la nada.



Dámaso Javier. El ángel de la tempestad. Ed. Páramo, 2018

miércoles, 16 de mayo de 2018

5 poemas de HABITARE de ELOISA GALINDO





Hay dinero petróleo
Hay dinero oro
Hay dinero campo
Hay dinero fábrica
Hay dinero en luz
Hay dinero en el trazo
Hay dinero en el techo
Hay dinero en la gente
Hay dinero en los baños
Hay dinero en la paz
Hay dinero en los olvidos
Hay dinero en los sueños
Hay dinero en el tiempo
Hay dinero en ti.

Hay dinero en el susurro
en lo más bello y triste hay dinero.




***

Somos tierra histérica.
Han llegado los clonados de sexo
porque el humano tiene prisa en repetirse.
No clonan la paz ni la belleza.
El petróleo da mugre al mundo
donde la mar muere y vientos se ahogan
en la avaricia de este tiempo, el tuyo y el mío.
Hay paisajes viejos con letras del revés que
saben contar y negar el destino impuesto.
Hay países de turbante ajado donde la suerte está
 echada por otros.
Tantas visones en este mundo que tan sólo es
nuestro en naturaleza viva.
Donde las hormigas organizadas
destruyen la catedral más preciada.


***



No quiero ser testiga del sol gris ni de la noche blanca
No quiero ver la luna llorar una vez más
No quiero más daño por petróleo
Ni rodar neumáticos hacia la historia
Ni mujeres tan sólo objeto de placer
No quiero ver los ciegos que estamos
Alimentando humos que no son nuestros
Ni niños correr hacia el mundo negro lleno de muertes
Sólo pido ir hacia brazos sencillos
donde las grandes ideas sean solamente ideas
y la paz de todos los vientos,
de los labios, los mares, los pechos, los sueños.
Venid y verlo.



***


Venid al sonido de la vida

donde ruedas
ruedan sobre pavimento.
Venid y sentid viejos vientos
que amputaron años y silencios.
Descubrid abuelas pariendo de vuelta al campo.
Venid y encontrar el amor sin orden
porque el orden no abraza ni acurruca.
Venid y leer historias escritas
descubriendo palabras que sueñan.
Venid a amar los puntos cardinales.


***


Mar que invitas
A tierra incierta
Donde venden vidas
Sin valor de presencias.

Mar que invitas a soñar
Entre plaguicidas y plásticos
Dale vida a la verdad y pregona
Entre las olas
Que hay verdad en la voz
Y la vida es valor entre valores.

Mar que invitas a crear flores de plásticos
Y pimientos de mármoles rojos.
Avisa a la noche del frío sueño
Y vence al dinero.


Eloísa Galindo. Habitare.

martes, 15 de mayo de 2018

RECURSOS POÉTICOS PUYAL/DE TORRE/JARNÉS/BUÑUEL/PIQUERAS/DALÍ/CHABÁS/ALBERTI



Fotografía, Cine = nacimiento de la poesía.
No hay poetas que escriban.
SALVADOR DALÍ

PERO EL GRAN HALLAZGO que cargó de aura poética al cine fue la imagen de objetos o cuerpos fragmentados, aislados de su entor­no y ampliados en planos cortos. La sinécdoque quedaba resuelta con la potencia expresiva del primer plano, algo que conecta con el concepto de fotogenia al que se refería Jean Epstein. En sus re­flexiones sobre la imagen poética, Guillermo de Torre o Federico García Lorca hicieron suya la definición de metáfora lanzada por el cineasta francés: «teorema en el que se salta sin intermediario desde la hipótesis a la conclusión».
Esa vocación poética del cine tenía que ver con el distancia­miento por parte de la vanguardia de los modelos narrativos del fil­me convencional. El lenguaje del cine tenía la facultad de enunciar ideas abstractas, de organizar una cadena sintagmática de imágenes inconexas o crear símiles sin necesidad de la lógica causal. No obs­tante, el documental o la ficción tampoco escaparían al componen­te poético; como concluye Arconada, la expresión poética podía hallarse en cualquier aspecto o matiz.

Alfonso Puyal. «Recursos poéticos», en Cine y renovación estética en la vanguardia española, Antología crítica, 1920-1936. Renacimiento, 2017.



Del poema al film: imágenes visuales
El escenarista, el constructor literario de films debe ser ante todo un poeta que piensa en imágenes visuales. De ahí sigue siendo la poesía de vanguardia una poesía de imágenes y de metáforas, que rehúye el realismo fotográfico, se halle tan cerca del cinema puro, del cinema moderno y confluyan ambos en el mismo vértice. Debe hacerse que las cosas y las acciones ante el objetivo revelen por sí mismas su esen­cia. Todo lo que no sea este cuidadoso esfuerzo por visualizar las ideas, por traducir los pensamientos en imágenes oculares y hasta las imágenes en metáforas, es impropio del cinema.
Y de ahí otro punto de contacto del cinema con la novísima líri­ca: su velocidad y la superposición ilusoria de planos que engendra, parecidos al simultaneísmo visual del poema elíptico.
El cinema puede así crear un nuevo ritmo y una nueva lengua expresiva, llena de frescura y de emoción. Su realización en l’écran nos lo probaría. La renovación y la culminación del cinema ha de venir, pues, de ese enlace lírico-fotogénico.

Guillermo de Torre, «Cinegrafía», Literaturas europeas de vanguardia. Caro Raggio, 1925.



LA POESÍA puede venir a nosotros lo mismo por el cinema que por la música, la pintura, la anotación literal o la piedra. Al hablar, pues, de afinidades del cinema con la literatura –con el arte de escribir– será preciso confesar que todo buen film es, puede ser, además, buena lite­ratura. Ya que se supone a los dos un denominador común: la poesía.
La poesía es el género supremo que abarca todas las artes. Ella tiende su fina red ante unas y otras. Y no siempre los que pretende ofrecérnosla en verso, resultan los más afortunados.

Benjamín Jarnés, «Literatura y cinema», La Vanguardia, 31 de mayo de 1933.



DE TODOS los poetas, ¿no es el creacionista el que se halla más cer­ca de lo fotogénico, el de poesía más cinegráfica? Sus versos actúan por grandes planos como el cine. Cójase si no un poema, póngase números de orden delante de cada verso y lo habremos transformado en «scénario». ¡Ánimo para nuestros poetas! ¡El Gran Plano dice mejor los versos que todas las actrices! Mejor y más remunerados.

Luis Buñuel, «Noticiario», La Gaceta Literaria, nº 24, 1 de diciembre de 1927.



SALVO muy pocos casos, el «cine» no ha logrado hermanarse con la poesía, y menos todavía con sus productores. En España no se ha hecho una encuesta cinematográfica entre los poetas. Pero el día que se haga no dará mejores resultados que los que por aquí se han conseguido. Contestarían afirmativamente los poetas de la nueva generación. Estos se han acercado al «cine» muchas veces (no olvi­demos los poemas de Alberti a los cómicos cinematográficos, ni el libro de Arconada sobre Greta Garbo). Pero los otros no han debido de asistir muchas veces a las salas cinematográficas.
Sin embargo, sería curiosa esta tentativa, que podría realizarse en las páginas de cualquier diario hispano. Esta encuesta ofrece­ría más que ninguna otra un gracioso contraste. Entre los poetas –­vivos– de ayer y de hoy existe una distancia que sería curiosísimo medir con sus opiniones sobre el «cine».

Juan Piqueras, «París cinema: la poesía y el cine», El Sol, 9 de noviembre de 1930.



Compendio de una historia crítica del cine
El cine está vinculado consubstancialmente, por su propia natu­raleza, al aspecto sensorial, bajo y anecdótico de los fenómenos, a la abstracción y a las impresiones rítmicas; en una palabra, a la armonía. Y la armonía, producto sublimado de la abstracción, se encuentra, por definición, en los antípodas de lo concreto y, por consiguiente, de la poesía.
La poesía del cine exige, más que cualquier otra, un desplaza­miento traumático violento hacia la irracionalidad concreta para alcanzar el verdadero hecho lírico.

Salvador Dalí, «Abrégé d’une histoire critique du cinéma», Babaouo: scénario inédit. Cahiers Libres, 1932.



EL CINE era, entonces, poesía muda. ¿Es ahora, puede ser, poesía hablada?
Está en posesión de una técnica frondosa, exacta y firme. Cuen­ta con recursos suficientes para avanzar en todos los sentidos. Pero hay algo que todavía no ha encontrado: su propia voz. El cine mudo ha muerto, pero sobrevive en los films hablados, o mejor dicho, charlantes o charlatanes. No hay una nueva técnica de la acción hablada del cinema como hay una técnica nueva del sonido. El problema no es un problema de ingeniería, es una cuestión estética. Se trata de crear una nueva y sintética poesía de la palabra y la imagen conjuntamente.
Hasta ahora, salvo pocas excepciones, el diálogo del cinema –ya es grave que siga siendo un diálogo– es el diálogo del teatro un poco –sólo a veces, por ventura– recortado. Hay que inventar un ritmo y una expresión distintos de la palabra en el cinema.
Los buscadores del verdadero cine hablado –habrá que buscar­le otro nombre– tienen un ejemplo de los investigadores artistas del cine mudo, y en ese nuevo cinema, el verdadero, el más ge­nuinamente artístico de los reportajes o documentales sonoros científicos.

Juan Chabás, «Imaginación y poesía en el cinema», Cinegramas, nº 2, 6 de septiembre de 1934.



PERSEGUÍA imágenes que a veces, en un mismo poema, se su­cederían con una velocidad cinematográfica, porque el cine, sobre todo, entre otros inventos de la vida moderna, era lo que más me arrebataba, sintiendo que con él había nacido algo que traía una nueva visión.

Rafael Alberti, La arboleda perdida. Fabril, 1959.



VAL DEL OMAR & NIÑO DE ELCHE, Ojo que nos ven, 2014.


Citas: Alfonso Puyal. Cine y renovación estética en la vanguardia española, Antología crítica, 1920-1936. Renacimiento, 2017.

Imágenes: José Val del Omar.