documentos de pensamiento radical

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jueves, 14 de diciembre de 2017

CADENA




Al principio todos nos llamábamos Manuel

Hacíamos pocas cosas y éstas eran sencillas

Poco a poco fuimos complicando las labores

Y nos fuimos complicando en las labores



Pasamos de hacer pequeñas labores

Por gusto o por necesidad

A diseñar complejas labores

Que requieren complejas relaciones laborales

Para su fabricación distribución o mantenimiento



Con las relaciones laborales se multiplicaron las labores

Y esa abundancia de productos que hacía Manuel

No fue a todos los manueles que la generaban

Fue acumulada por unos pocos

Que capitalizaron la producción de todos

Para el beneficio de nadie



Un buen día

Es un decir

Manuel convierte el mundo físico

Y todos los manueles seres y cosas que lo habitan

En un producto que se puede comprar y vender



Todo se transforma en mercancía

Y al mezclar estos productos físicos

Con creaciones del mundo de las ideas

Inventado desde hace tiempo por Manuel

La producción de Manuel se transfigura

En algo de más valor para Manuel



En ese sobre valor completamente imaginario

Manuel edifica su apropiación del mundo

Su saqueo de todo y de todos

Su depredación por todos los medios del medio

Su imaginaria capitalización de la realidad palpable

Que ha enajenado el mundo de Manuel

Y ha llenado el mundo de manueles enajenados



Esa capitalización tan enojante enajena

A Manuel de todo lo que necesita para vivir

Y ha resultado ser su mayor pecado capital



La riqueza de Manuel está en la capitalización

Del cuerpo y del tiempo del propio Manuel

En convertir a Manuel en dos manueles




Manuel como materia prima

De toda su producción

Producción en cadena

Una cadena sin fin

Compuesta de muchas cadenas

Que generan una reacción en cadena

Una explosión de cadenas

Donde cada eslabón de cada cadena

Forma parte de varias cadenas

Creando una red de cadenas

Red tridimensional en el espacio

Red fuertemente fijada en el tiempo

Red tremendamente apuntalada por la tradición

Del expolio la esclavitud y la pobreza

Red difícil de parar

Red intrincada de estorbar

Red imposible de romper

Desde lo humano lo social 
lo comunal

Lo artesanal lo laboral 
lo industrial

Lo ético lo justo lo honrado 
lo natural

Lo filosófico lo lógico lo ecológico

Red de cadenas de cadenas

Con los eslabones entrelazados

Que tienen a Manuel

El emperador y señor del mundo

Creador y destructor de civilizaciones

Creador y destructor de dioses

Dueño de su hermosa y soberbia cabeza

La máquina más compleja y valiosa del universo



Completamente domado



Completamente doblegado



Completamente oprimido


Manuel como único eslabón

De su cadena productiva

Cadena industrial comercial

Cadena metodológica corta

Cadena fónica hablada

Cadena musical cinemática

Cadena carbonada lateral

Cadena trófica alimentaria

Cadena hotelera desmontable

Cadena volcánica montañosa

Cadena silenciosa transportadora

Cadena heráldica vacía



Cadena ascendente descendente

Cadena larga pesada

Cadena de establecimientos de manguitos

Cadena de montaje de bulones

Cadena de sonido de radio

Cadena de emisoras de televisión

Cadena de medida de hechos

Cadena de custodia de obras

Cadena de mensajes de caracteres

Cadena de acciones de dientes

Cadena de herramientas del frío

Cadena de atentados de favores

Cadena de acontecimientos de valor

Cadena de transmisión de rodillos

Cadena de suministro de platillos

Cadena de desintegración sin fin



Cadena de confianza de responsabilidad



Cadena de mando

Cadena del poder

Cadena del sometimiento

Cadena de presos

Cadena de esclavos

Cadena perpetua

miércoles, 13 de diciembre de 2017

4 poemas de TRAMPAS AL SOLITARIO de RITXI POO









NOBEL FRATERNITÉ
“¿Desde cuándo la fraternidad
arrastra multitudes?
¿Ha llegado alguna vez la compasión
primera a la meta?”
Wislawa Szymborska
Porque creyó que estaba
prohibido saludar
en el ascensor o en el autobús,
no lo miró a los ojos
nunca
aunque vivían
en el mismo edificio y
sus pasos se cruzaban a diario.

Por fin lo ha puesto cara
al verlo en las noticias,
tras saber que una bomba
lo mandó al otro barrio.
Hoy
que le lleva
flores a su homenaje.

Claro, siempre
sospechó que la víctima
sería el terrorista.




TRAMPAS AL SOLITARIO

Ocurre que la vida
baraja nuestro azar
en el tapete sucio
de la conciencia.

Porque si pintan bastos
sacamos nuestras copas
y cuando pintan oros
sacamos las espadas.



LA HONDURA

Me dijo que tenía mogollón
de amigos verticales
aunque estuviera solo
buscando alguna amiga horizontal.

He vuelto a verle solo
y con su vida plana.

No conoce
la hondura.
No sabe de esa otra
dimensión del amor.



MINUTOS DE LA BASURA

En todos los deportes
los llamamos "minutos
de la basura" cuando
todo está sentenciado
y sólo falta
esperar a que el árbitro señale
el final del partido.

A eso mismo, después,
lo llamamos
“la vida”.



 Ritxi Poo. Trampas al solitario. Ed. Amargord, 2016







martes, 12 de diciembre de 2017

PALABRAS NACIDAS DE LA ESPUMA de RAFAEL SANTANA -fragmentos-




El pozo

Veo los campos rubios, secos, de final de verano, de trigo futuro.
Veo esta luz celeste de la tarde, de principios de otoño.
Veo el atardecer de mi vida antes de ingresar a la noche oscura del alma.
Siento crepitar en mi interior una algarabía semejante al acostarse de los pájaros al atardecer.
Siento como una lejana letanía que pugna por hacerse oír.
Quiero asomarme al pozo y ver lo que hay, ya que de pequeño nunca me dejaron hacerlo.
Ahora ya soy mayor. Y veo luz, hay luz, mucha luz.
Siento dentro del pecho cómo éste se ensancha con cada respiración. Siento que si paro en la cabeza el continuo discurrir del lenguaje y sus pensamientos, puedo volar hasta aquella colina y ver qué hay más allá. Parece que el horizonte se cerró hace ya tiempo y sin embargo ahora estoy dispuesto a reconocerlo e ir más allá.
Redundo palabras jalonadas de viento,
vomito zarzas de espinas adentro.
Siento cuánto me alejo de mi corazón enfermo,
más lo oigo y vuelvo a escucharlo como un susurro del viento.





 Desaprenderse de uno mismo

Actualiza tu relato vital,
deja de contarte penas.
deja de mirarte en el espejo de los demás.
No estés tan pendiente de la aprobación o reprobación de los demás.
Es momento de potenciar relaciones con personas con las que sintonices de veras y que sean fluidas.
La clave está en salir de la esclavitud de ser todas las cosas para todas las personas.
Aceptar cuándo se ha cumplido un ciclo más allá de intereses maquillados, conveniencias y connivencias.
No centrarse tanto en los demás, ni tratar de controlar cómo actúan o de comprender por qué lo hacen, es absolutamente inútil.
Aprende a que no te afecten las palabras o las acciones de otros.
Pregúntate lo que realmente es importante para ti y después ten el valor para construir tu vida alrededor de tu respuesta.



 Desaprendiendo

Me siento en el jardín,
levanto la cabeza y la echo hacia atrás,
de tal manera que pueda aspirar por la nariz, finamente, despacio,
para poder percibir todos los olores, todos los aromas,
para poder sentir la humedad que trae el aire.

Escucho el canto de la oropéndola,
y la visualizo amarilla, como una flauta,
por entre el follaje del lago.

A mi lado tengo un viejo olivo y lo contemplo,
veo como, a estas alturas del estío,
las aceitunas van engordando,
qué bonita es la aceituna verde,
que oronda y tranquila pende.

Mientras, a veces,
una leve brisa mañanera, fresca y sutil,
me acaricia la cara, recordándome que es domingo.

Los gatos, gatas y gatitos evolucionan por el césped,
aunque casi dormitando.
La jornada nocturna ha sido larga.

Y yo mientras, aquí estoy, sentado.
Contemplando,
viendo cómo el atardecer de mis días,
prosigue cargado de sueños, de esperanzas, de frustraciones.
Viendo como el discurrir del tiempo,
solo ha cargado más y más mi mochila, con una pesada carga,
que ahora quiero soltar.



Porque sigo desaprendiendo…

Desaprendiendo lo que me han enseñado desde pequeño.
Desaprendiendo el sistema de creencias en el que me muevo cada día
y por el que discurre mi vida,
como si de una autovía se tratara,
llena de señales que indican constantemente, hacia donde debes dirigirte.
De la que solo se puede salir cada tantos kilómetros
y una voz en off muy cortés te anuncia:
“A cien metros tome la próxima salida.
En la rotonda salga a la derecha.
Después gire a la izquierda otros cien metros”

Desprendiéndome de mis “quehaceres”.
De mis “deberías hacer esto y aquello o lo de más allá”.
Desaprendiendo al amor,
soltando lazos,
ensanchando límites.

Y, sin embargo, leo con Pessoa:
“Mi alma es una orquesta oscura,
una brisa de atención recorre mis alas,
Soy un señor de los bosques, al borde del acantilado”

. . .
Esperando el tren que ha de pasar.
No sé ni cuando,
ni dónde,
¿Ni para qué?



 Un punto de locura

Abro la ventana del patio trasero y me asomo a la mañana. De repente un par de gorriones anda zigzagueando el uno detrás del otro. Ahora veo a un palomo con su inconfundible marca en el cuello. Quizás azuza a una paloma pero esta se va con el viento fresco de la mañana. El palomo se queda dando saltos sobre el tejado y ahora es un mirlo negro el que aparece en escena. Este solo está preocupado en picotear aquí y allá. Observo como el palomo con su buche hinchado sigue picoteando por entre las rendijas del tejado, un gusanito aquí, una semillita allá.
Quiero hacerme a esta sociedad. Integrarme, ser como los demás. Regido por sus mismas leyes, tener sus mismas perspectivas, hablar su mismo lenguaje. Ahora que siento que me estoy haciendo mayor, ahora que sé que no soy alguien especial, ahora que doy gracias diariamente por lo que tengo, por lo que he conseguido y por todo lo que me ha traído hasta aquí y ahora.
Ahora, precisamente ahora, echo de menos un punto de locura en mi vida, locura para amar sin fronteras sin prejuicios sin filtro ni máscaras que obstaculicen mi entrega.
Locura para salir corriendo aunque sea para ir en pos de ninguna parte, locura para volver a hacer sonar la música de mi corazón apagada por los entresijos del tiempo.
Locura para actuar sin pensar, solo siguiendo el impulso de mis instintos, moviéndome por los dictados de mi corazón.
Locura para volar libre como un gorrión de aquí para allá persiguiendo una quimera.
 Un punto de locura, en definitiva, que me devuelva a la vida de una manera plena, con una intensidad renovada, sin esconder quién soy en realidad. Lleno de fuerza, de vitalidad, de alegría, aportando mi semilla para hacer de este mundo un lugar un poquito mejor para tod@s.



Rafael Santana. Palabras nacidas de la espuma. 

@palabrasnacidas  #palabrasquecuran  #palabrasdeespuma 

lunes, 11 de diciembre de 2017

広島の終わり HIROSHIMA EN EL EXTREMO




広島の終わり
HIROSHIMA EN EL EXTREMO


PRÓLOGO
LAS VOCES DE LAS MUSAS

A— Tú no has visto nada de Hiroshima          Nada
B— Lo he visto todo          Todo
Marguerite Duras

Homero dijo
Canta musa el silencio de la ciudad
Que el bio lento hongo de fuego alcanzó

Virgilio Marón dijo
Contra nosotros se ha diseñado esta máquina
Para caer sobre nuestras cabezas desde lo alto

Dante Alighieri dijo
Por mí se va a la ciudad del llanto al eterno dolor
Vosotros que entráis abandonad toda esperanza

Miguel de Cervantes dijo
Yo sé quién fui
Ahora no sé quién soy

William Shakespeare dijo
Esta es la materia de las pesadillas
Lo demás es silencio (radio activo)

Rozalia Luksenburg dijo
El militarismo se ha vuelto una enfermedad capitalista
La paz es la revolución mundial del proletariado

Miguel Hernández dijo
No hay (ex)tensión
Más grande que tu herida

Gregory Corso dijo
El dedo de la muerte ya trabaja a tiempo completo
La mano del hombre no debería quitarle el trabajo

Roque García dijo
Todos nacimos medio muertos en MCMXLV
Cada uno con una cuenta de CL mil muertos enteros

Ernesto Cardenal dijo
Hidrógeno radioactivo seremos
Mas hidrógeno enamorado



PÁRODO
LAS VOCES DE LOS HOMBRES

Seis de agosto del cuarenta y cinco
Hace un buen día en Hiroshima
Tres aviones se acercan a las ocho quince
Y arrasan una ciudad entera que quería seguir viviendo
Con treinta minutos de un apocalipsis que dura todavía

Propusieron fermi y slizard
Podemos realizar una reacción nuclear en cadena
Y construir nuevas bombas tremendamente potentes
Advirtió schrödinger
Si explosionas una bomba A
Una ciudad entera está y no está
Si no te atreves a volver la cabeza

Sentenciarion roosevelt y groves
Quiénes somos nosotros para juzgar a nadie
Lo mejor es matarlos a todos
Y que el dios en el que confiamos los juzgue

Amenazó truman
Habrá una lluvia de destrucción desde el aire
Como nunca se ha visto en esta tierra

Observaron lewis tibetts y caron
Una columna de humo de un terrible rojo asciende rápidamente
El hongo se extiende y la ciudad debe de estar debajo de todo eso

Pensó oppenheimer
Funcionó          con el esplendor de mil soles en el cielo
Me he convertido en la muerte destructora de mundos

Afirmaron böhr lawrence y teller
El dios —del dinero— en el que confiamos nos compró
La obra definitiva del arte          de matar          con ciencia

Formularon bethe feynman y neumann
La ecuación explotó dentro del consciente colectivo
Mostró quién es el que manda en todo y en todos
Y ya nadie —nunca— volverá a dormir tranquilo

Relativizó einstein
Aunque se encubra un crimen contra la humanidad
Con dólares condecoraciones y premios nobel
Solo se recubre relativamente un crimen contra la humanidad

Calcularon rockefeller carnegie vanderbilt y ford
Entre muchos uno era nuestro principal interés
Conseguir que fuera gloriosamente productivo



EPISODIO
LAS VOCES DEL FIN DEL MUNDO

La era nuclear está amaneciendo
Y una nueva enfermedad nace
 El envenenamiento por radiación
Que sigue matando gente por los siglos de los siglos
Eduardo Galeano

Tamiki Hara dijo
El cielo se partió las calles desaparecieron
Y cuando el macabro fuego se hubo extinguido
No quedaron a la vista más que los esqueletos de los edificios

Seisaku Hasegawa dijo
Los lamentos de toda la noche
Al amanecer han desaparecido
Parece que por fin han muerto

Haruko Ueno dijo
Los coreanos que fueron marginados por nuestro pueblo
No fueron marginados por la bomba que cayó del cielo

Masuji Ibuse dijo
El humo oscuro de la explosión se mezcló con las nubes
Y empezó a caer una lluvia negra que no es peligrosa —dicen

Sankichi Tôge dijo
Devuélvanme a mi padre a mi madre a mis abuelos
Devuélvanme a mis hijos y a los hijos de mis hijos
Devuélvanme mi vida y una paz que no termine nunca

Shinoe Shoda dijo
Mis hijos quedaron en las llamas y yo quedé en esta vida
Dónde hay una cura para un corazón asolado por la pena

Kazuo Ishiguro dijo
El olor a quemado nos sigue perturbando
A todos nos devuelve al fuego y a la bomba

Sadako Kurihara dijo
Decimos Hiroshima pero no decimos Pearl Harbor Nanjing Manila
Primero deberíamos lavarnos la sangre de nuestras propias manos

Kenzaburô Ôe dijo
Los intelectuales que vienen cada seis de agosto
Preferirían que los sobrevivientes denunciasen la tragedia
No comprenden el sentimiento de los que aún viven

Yoshitaka Matsusaka dijo
Aunque sufrí la bomba me gustaría salir de ella
Y morir de algo que no sea radiación

Yôko Ôta dijo
No hay medida ni rango para la vivencia de la bomba
Es una experiencia tan fuerte tan grande tan poderosa
Que no se pueden hallar palabras para describirla

Makoto Oda dijo
Aquí la muerte no es como la cuentan periódicos y películas
No es la heroica muerte de los valientes soldados de asalto
Es la muerte absurda de seres calcinados intentando escapar



ÉXODO
LAS VOCES DEL EXTREMO

En medio de los cuerpos que yacen horriblemente quemados
Un desierto de cenizas donde todos los destinos se hacen uno
Hiroshima ha sido extirpada para siempre de la faz de la tierra
Raúl Zurita

Francisco Contreras dijo con las palabras de Antidio Cabal
Antes de que te descompongas te deshagas te desaparezcas
Quiero aprovechar para pronunciar tu nombre
Hiroshima

Antonio Martínez i Ferrer dijo
Amaneció el día vestido de acero en los pliegues de la tierra quemada
Una estrella de muerte con un nuevo lenguaje cantó el apocalipsis
Y un grito entre las ruinas marcó el lugar del espanto y el olvido

Félix Menkar dijo
Cerramos los ojos cuando vino la luz
Y sentimos mil dolores pequeños y uno bien grande

Camino Benedicto dijo
De la lluvia negra salieron los hibakushas los bombardeados
Que andaban calcinados sin ojos a tientas entre los escombros

Eladio Orta dijo
Conozco un cementerio ardiendo con los huesos dentro
Las impudicias de las fosas comunes a la intemperie de nadie

Javier García dijo
Después de tres horas de humo verde
Empezamos a llorar a todo el mundo

Isaías Griñolo dijo
Hay una lista en la que aparecen los muertos
Y otra con los compañeros que sobrevivieron (pero con cáncer)

Iris Almenara dijo con las palabras de Federico García
Ya se acabó el alboroto
Ahora vamos al bombardeo

Jorge Riechmann dijo
Quién ama a un niño con secuelas/ una mujer con leucemia/ un hombre radiado
Si nadie ama a estos Quién ama

Antonio Orihuela dijo
Estallar anónimos cualquieras indistintos
Cuerpos y cuerpos en acelerada e invisible desintegración
En la guerra que nos hace el capital

Enrique Falcón dijo
Memoria densa y caliente de los últimos aullidos
CL mil humaredas de Hiroshima que rugís
Avanzad con nosotros

David Moreno dijo
Si te expropiaron tu cuerpo tócame
Si toda tu familia está muerta tócame

Pia Sommer dijo
En un tiempo sordo terrorífico y fractal
Sobra la desaparición lo inhumano y lo despiadado

Víctor López dijo
Destruyeron las calles los párpados y las flores
Ya nadie sostiene el dolor y el miedo del mundo

Isa Cruz dijo
Sadako tenía dos años y con doce ya cáncer
Murió tras más de mil grullas ceremoniales
Como miles de niños radiados por la bomba

Fernando Mambrilla dijo
No veo la ciudad en esta instantánea ceguera
No hay siquiera siglo veinte en este infierno

Sonia Sánchez dijo
El capital inhumano y la ciencia sin conciencia
usaron la bomba contra la misma condición humana
Y perdidas en el tiempo vagarán las voces

De lo que un día fue Hiroshima



José García